Qué hacer en Todos Santos y sus alrededores

Una forma distinta de vivir y conocer Todos Santos empieza en el desierto y termina frente al mar. La ruta propone un paseo en camello por las dunas de Tierra Sagrada, una pausa para mirar el Pacífico desde otra perspectiva y una comida o cena en Al-Mar, donde la playa y la cocina marcan un cierre especial para el día.
Todos Santos tiene muchas formas de conocerse. Empezando por el centro histórico, sus galerías, las calles tranquilas y sus restaurantes. Pero también está otro paisaje, ese que aparece cuando el pueblo termina y empiezan el desierto y el mar.
Ahí, entre la arena, la brisa y la vista al Pacífico, la experiencia cambia de ritmo. No se trata de hacer muchas cosas en un solo día, sino de elegir bien una ruta y vivirla como se debe, sin prisa y disfrutando de la naturaleza. La ruta empieza en Tierra Sagrada, con un paseo en camello por las dunas, y termina en Al-Mar, con una mesa frente a la playa.
Salir al desierto
El camino hacia Tierra Sagrada empieza a marcar el tono del día. El paisaje poco a poco va cambiando: el pueblo queda atrás, el terreno se vuelve más abierto y el desierto empieza a mostrar una de las caras más especiales de Baja California Sur.
La idea de este plan es salir por unas horas y dejarse llevar por el paisaje y conocer una parte distinta de la zona. El desierto aquí tiene textura, luz y una cercanía constante con el mar.
Por eso, el paseo en camello se vuelve una actividad que no deben de perderse. El ritmo del recorrido permite ver la escenografía, sentir la brisa, observar las dunas y conectar con el paisaje por medio de los sentidos.
Un paseo entre dunas y Pacífico
No se trata de una actividad extrema, más bien una pausa en movimiento, donde te lleva a presenciar la grandeza del Pacífico. La arena, la brisa y la amplitud del lugar hacen que la experiencia sea memorable.
Es el plan ideal para personas que buscan tiempo al aire libre, un momento diferente a una tarde de playa o alberca, pero también es ideal para aquellos que esperan conocer Todos Santos desde otra perspectiva: desde las afueras del pueblo, conocer ese territorio natural que forma parte del paisaje de Baja California Sur.
La recomendación es hacerlo un día tranquilo. Llevar ropa cómoda, protector solar y dejar espacio en la agenda para disfrutar el regreso. La mejor parte de esta ruta está en cómo se conecta una experiencia con la siguiente.
Después del paseo: volver al mar
Después de recorrer las dunas, el cuerpo pide algo más fresco: sombra, brisa, una bebida fría y una mesa tranquila. Por eso, Al-Mar es un cierre perfecto para esta ruta.
El restaurante está pensado para pasar un momento tranquilo, en la playa, con el sonido del mar que acompaña la tarde y una cocina que expresa el carácter de los productos locales. Llegar a Al-Mar después del paseo en camello hace que el día tenga una secuencia clara: primero el desierto, después el Pacífico. Primero la actividad, después la pausa.
Al-Mar: cocina frente al Pacífico
En Al-Mar, las mesas están en la playa, donde puedes estar descalzo y disfrutar de la arena fresca, pedir un cóctel, mientras disfrutas de la vista del mar y la brisa.
Es un espacio para quedarse un rato y disfrutar del menú, pedir un “Tiradito de Pescado” local en salsa negra, unos “Tacos baja” de camarón y acompañarlos con la tradicional mixología artesanal.
La cocina acompaña el momento con sabores de la costa y productos frescos, además de bebidas que se antojan con el clima y una atmósfera que invita al disfrute total. Después de una experiencia en el desierto, Al-Mar se siente como el lugar correcto para cerrar con broche de oro.
Una ruta sencilla para vivir Baja California Sur
Estas actividades son el combo perfecto, ya que combinan dos paisajes que definen a Baja California Sur: el desierto y el mar. No hace falta llenar el día de actividades para sentir que se aprovechó. A veces basta con elegir una buena ruta y dejar que cada momento tenga su propio espacio.
El paseo en camello por Tierra Sagrada permite conocer una parte más abierta y natural de la zona. Al-Mar completa la experiencia con una comida o cena frente al Pacífico, en un ambiente relajado.
Para quienes se hospedan en Guaycura o están planeando una visita a Todos Santos, esta ruta es una forma diferente de vivir este destino: salir al desierto, recorrer las dunas con calma, sentir la brisa del Pacífico y cerrar el día con una mesa frente al mar, inolvidable.
Nuestro equipo puede ayudarte a organizar la experiencia, resolver dudas de horarios y reservar tu visita en Al-Mar para que el día fluya sin complicaciones y que te dediques a disfrutar.
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